Unas elecciones decisivas

Opinión | 12/07/2015 - 00:00h


Las elecciones, aún no convocadas pero sí anunciadas, para el 27 de septiembre se presentan como punto culminante de un ciclo de despegue del soberanismo iniciado hace tres años, con la primera gran manifestación por un Estado propio con motivo del Onze de Setembre. Si el presidente de la Generalitat, Artur Mas, mantiene el calendario previsto, estas elecciones serán decisivas para poner el termómetro a dos variables que han marcado la sociedad catalana en estos años: la irrupción del independentismo como una opción hegemónica y el malestar derivado de la profunda crisis económica.

La encuesta que hoy publica La Vanguardia avanza algunas tendencias políticas en un marco que está muy abierto, puesto que a dos meses justo del supuesto inicio de la campaña no se conocen aún las listas electorales que concurrirán y ni siquiera si el president figurará en alguna de ellas. En cualquier caso, el sondeo realizado por Feedback para La Vanguardia arroja dos posibles opciones según si las formaciones soberanistas concurren por separado o bien se configura una lista unitaria del independentismo. En el primer caso, Convergència (CDC) lograría de 32 a 34 escaños, un descenso considerable desde los 50 que tiene ahora. Y la suma con ERC y la CUP quedaría lejos de los 68 escaños de la mayoría absoluta, en una horquilla de 63 a 66 diputados. El segundo puesto en la Cámara estaría disputado por la irrupción de Podemos en coalición con ICV, que alcanzaría entre 20 y 22 diputados, prácticamente en un empate con Ciutadans y ERC. Unió, que se presenta por primera vez en solitario después de más de treinta años de federación con CDC, obtendría de 3 a 6 diputados.

En cambio, el soberanismo sí lograría la mayoría absoluta si se presentase unido bajo una sola candidatura (de 68 a 72 escaños). Podemos-ICV y Ciutadans volverían a situarse en el entorno de los 22 escaños. El empeño de Mas en proponer la lista unitaria se ve justificado según los resultados del sondeo, aunque también es cierto que ni siquiera con ese esfuerzo inédito por parte de los partidos independentistas se alcanzarían los 74 escaños que ahora mismo suman CiU, ERC y la CUP en el Parlament. Estos partidos se hallan inmersos, junto a las entidades soberanistas (ANC, Òmnium y AMI) en un intenso debate sobre si la lista unitaria debe estar formada por políticos y personas de la sociedad civil o si los primeros deben quedar excluidos. Sobre esta cuestión, la encuesta es clara: sólo el 23% apoya una lista sin políticos. No parece que los catalanes estén a favor de experimentos extraños.

La lista unitaria obtendría el 46,7% de los votos. Los partidos que apoyan esta opción son favorables a aplicar una hoja de ruta por la independencia si se obtiene una mayoría absoluta en escaños, independientemente del resultado en número de votos. Según la encuesta, el 38% de los entrevistados está a favor del plan firmado por CDC y ERC para llegar a la secesión en 18 meses, que coincide con aquellos que se pronuncian a favor de la independencia haya o no una propuesta por parte del Gobierno español para un mejor encaje de Catalunya. Pero otro 38,9% (3,8 puntos más que en el anterior sondeo) apoyaría una reforma constitucional para dar una salida al conflicto. Un respaldo nada desdeñable que el debate político catalán suele dejar de lado con demasiada ligereza.

En definitiva, la pulsión independentista continúa siendo muy relevante en Catalunya, pero no sólo no se incrementa, sino que se aprecia un cierto agotamiento, si bien la rapidez de los acontecimientos puede alterar este escenario. Incluso está por ver si habrá elecciones el 27-S.