LA CLAVE

ENRIC HERNÀNDEZ

Director

El 24-M, termómetro soberanista

@Enric_Hernandez


DOMINGO, 17 DE MAYO DEL 2015

La serie de encuestas municipales publicadas esta semana por EL PERIÓDICO DE CATALUNYA constituye, de lejos, el mayor estudio demoscópico realizado hasta la fecha en Catalunya. El Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) ha efectuado 3.800 encuestas en siete de las ciudades catalanas con más habitantesBarcelonaTarragonaLleidaGirona, L'Hospitalet de Llobregat, Badalona Santa Coloma de Gramenet. En estos municipios residen cerca de un millón y medio de votantes, el 27,5% de los llamados a las urnas el próximo domingo y, presumiblemente, también el próximo 27 de septiembre, en las elecciones autonómicas anunciadas por el 'president' Artur Mas. Los datos que arroja este macroestudio permiten, por tanto, extraer algunas conclusiones generales, más allá de las referidas estrictamente a los gobiernos municipales.

Puesto que CiU ha presentado el 24-M como una «primera vuelta» de las «plebiscitarias» del 27-S, bueno será observar las expectativas de los partidos a priori comprometidos con la hoja de ruta independentista: CiU (a reserva de la consulta interna de Unió), ERC y la CUP. La estimación agregada de voto de estas tres fuerzas solo gana por goleada en Girona (59,7%), cuyo censo es de 63.000 votantes. En Barcelona (1.163.594 electores) se queda en el 37,8%, mientras que en Tarragona y Lleida se planta en el 30% y en la corona barcelonesa oscila entre el 17,3% de L'Hospitalet y el 26,2% de Badalona. Cabe reseñar que en los 37 municipios del área metropolitana reside casi la mitad de la población total de Catalunya.

Es obvio que en el voto municipal tiene un peso específico la figura del alcalde, aserto tan válido para Àngel Ros Núria Marín como para Xavier Trias Carles Puigdemont. Pero la aparente resistencia de la baqueteada marca del PSC y la irrupción de Ciutadans Podemos son datos a tener muy en cuenta de cara a las cuentas del 27-S.

El 27-S, ¿hito o fiasco?

El 24-M tendrá el soberanismo un buen termómetro para calibrar si de veras existe una mayoría favorable a la independencia. Y si las «plebiscitarias» serán un hito en esa senda o un fiasco de irreparables consecuencias para su proyecto
.