La Vanguardia.

  1. POLÍTICA

Consultas: ¿sobre qué es normal votar?

TRIBUNA Francesc Granell Catedrático de la Universitat de Barcelona

El viernes 22 de agosto se presentó el dictamen del Consell de Garanties Estatutàries sobre la “Proposta de llei de Consultes Populars no refrendàries i altres formes de participació ciutadana” que fue aprobada por la comisión de Afers Institucionals del Parlament de Catalunya en sesión del 16 de julio de 2014. A partir de aquí y tras un trabajo intenso de los nueve miembros del Consell, la publicación del dictamen avalado por los tres miembros del Consell en su día propuestos por CiU y los dos propuestos por ERC, pero con votos particulares adversos de los dos miembros propuestos por el PSC, y los propuestos por ICV y PP, sirve para poner una vez más de manifiesto la profunda división existente en Catalunya respecto al futuro del proceso catalán y una eventual separación del resto de España. En muchos balcones de nuestras ciudades hay banderas independentistas y carteles distribuidos por laANCy porÒmnium Cultural recordando que “Votar és normal”, pero el reciente dictamen del dividido Consell de Garanties Estatutàries pone una vez más sobre el tapete que cuando se piensa en laV del próximo 11 de septiembre o en una posible consulta el 9 de noviembre, no hay acuerdo sobre lo que se está demandando.

Y hemos llegado a esta confusión como consecuencia de haber retorcido la terminología política hasta unos extremos en que no llegamos a saber de lo que hablamos. Para unos, una eventual consulta del 9 de noviembre significaría un simple ejercicio de democracia para saber qué parte de la población catalana querría ir hacia la independencia; para otros, la motivación sería mas humilde y querría ver el nivel de descontento existente respecto a las relaciones entre Catalunya y el resto de España. Es evidente que votar es normal, pues esto es lo que venimos haciendo todos los españoles en las votaciones celebradas desde la transición. Pero es también evidente que –como dicen algunos de los votos particulares del dictamen– solamente se puede votar sobre cuestiones sobre las que una votación puede resultar legal y sobre las que el Tribunal Constitucional no esté obligado a vetar. Ahí está la gran confusión en que estamos metidos. Si el texto de la ley de Consultas Populares que va a aprobarse en el Parlament de Catalunya en las próximas semanas va a usarse para organizar un referéndum en el que se decidirá sobre algo que va mas allá de lo que es legal estaremos entrando en un fraude de ley que no creo que sea lo mejor para iniciar una vía que los dirigentes políticos catalanes más razonables quieren que sea legal pues, como se sabe, Europa y el Mundo no aceptan subterfugios para adoptar normativas no ajustadas a la realidad del Estado de Derecho.

Sería un fraude de ley utilizar la ley de Consultas para un referéndum