Política

ERC se mantiene firme en la cita del 9-N mientras ICV admite dudas

Edición impresa Política | 12/10/2014 - 00:00h

Àlex Tort
Barcelona



MANÉ ESPINOSA
Camats abre la puerta a aplazar la consulta, porque "los procedimientos previstos no avanzan"

El tiempo apremia. A menos de treinta días del 9-N, algunos de los partidos proconsulta evidenciaron ayer ciertas discrepancias. Mientras en ERC hay prisa para consolidar la consulta, en ICV hay dudas sobre ella y no ven con malos ojos aplazarla, puesto que "no está garantizada".

Tras la segunda reunión en el Palau Robert, la imagen de unidad que siempre desean transmitir desde el bloque soberanista quedó cuestionada. En este sentido, el portavoz de Esquerra en el Congreso, Alfred Bosch, quiso mostrarse claro: la consulta "se mantiene viva". Pero pidió a Artur Mas que con "urgencia" haga "todo lo necesario" para celebrarla, apelando a su "capacidad y liderazgo". En cambio, los ecosocialistas son más pesimistas, y su coordinadora nacional, Dolors Camats, expresó "intranquilidad", ya que con los resquicios legales que por el momento está planteando el Govern no existen garantías de que se celebre el 9-N, que a su juicio debería ser una votación "digna y democrática". Camats dejó todavía más muestras de incertidumbre al aseverar que "los procedimientos que habíamos previsto no avanzan", y por este motivo sugirió que "si el 9-N no se vota, se hará en otro momento".

La respuesta de ERC a ICV fue firme: "lo más digno y democrático que se puede hacer por la consulta es hacerla", afirmó Bosch, que reiteró que la cita del 9 de noviembre se mantiene en pie. Es más, para el dirigente republicano, pese a admitir dificultades por la contundente posición del Gobierno español contra el proceso catalán, lo precipitado sería suspender lo prometido, porque "sería caer en la trampa del PP".