El referéndum

 30/06/2016 00:17 | Actualizado a 30/06/2016 01:18

Recuerdan las fotos de independentistas catalanes, envueltos en estelades, manifestando su entusiasmo por las calles de Edimburgo?… Aunque el resultado no fue el que habrían querido, la simple convocatoria del referéndum escocés demostraba, nos decían, que el Reino Unido sí era, no como España, un país democrático.

Bien. El Reino Unido nos acaba de dar otra prueba de, supuestamente, democracia (como si esta consistiera simplemente en votar, sin reparar en quién, sobre qué, en qué condiciones) con un nuevo referéndum, y esta vez el resultado ha sido sí. ¿Y qué ha ocurrido?

Ha ocurrido que las dos preguntas más googleadas por internautas británicos el día después (no el día antes, qué pena) de votar han sido “¿Qué supone abandonar la UE?” y “¿Qué es la UE?”. Ha ocurrido que en las 48 horas siguientes al Brexit dos millones de personas han pedido que se repita la consulta. Ha ocurrido que el ultranacionalista Nigel Farage, cuando le preguntan por esa promesa tan repetida en la campaña: que los 340 millones semanales enviados a Bruselas por Londres se destinarían, en caso de secesión, a la Sanidad británica, dice ahora que esa cifra era “un error” y que “no lo puede garantizar”. Ha ocurrido que se enfrentan amargamente –sin que puedan negociar: entre el sí y el no rotundos ¿qué pacto cabe?– jóvenes con mayores y unas regiones con otras. (Si fuera sólo Escocia contra Inglaterra, se podrían separar, pero ¿por qué no tendría el mismo derecho Londres?). Ha ocurrido que Cornualles se ha apresurado a exigir al Gobierno que le garantice los 60 millones anuales que recibía de Bruselas. ¿Sigo?... ¿Por qué será que Cameron no ha solicitado aún la salida a la UE? Lo ha retrasado hasta el próximo congreso de su partido… pero el probable candidato a sustituirle, Boris Johnson, también ha dicho que prisa no hay ninguna, lo que se dice ninguna… No es imposible que haya nuevas elecciones. ¿Se imaginan que las ganan los anti- Brexit?

Queridas amigas y amigos, porque tengo muchos, convencidos de que un referéndum sería mano de santo para resolver de una vez la cuestión catalana: os propongo un sencillísimo ejercicio. Releed lo anterior sustituyendo a Farage por Junqueras, Londres y Bruselas por Barcelona y Madrid, Escocia por Tarragona, Cameron por Iglesias, Johnson por Mas… ¿No os parece que la mano de santo, a la hora de la verdad, es la caja de los truenos?