Ni un paso atrás (ni adelante)

 Author Img DIRECTOR
31/01/2018 00:25 | Actualizado a 31/01/2018 03:39

El día histórico se quedó de nuevo en día histriónico. “Ni un paso atrás”, gritaban en la puerta del Parlament cientos de concentrados, a media tarde. “Ni atrás ni adelante”, susurraban en el despacho del presidente de la Cámara, a la misma hora. La política catalana ha pasado de la rueda del hámster al bucle melancólico. No hubo pleno para investir a Carles Puigdemont, porque Roger Torrent no quiso caer en la desobediencia. Así que estuvo desafiante en la retórica, pero afinado en las decisiones. Al final, decidió aplazar la sesión sin presentar una fecha alternativa. Es de suponer que convocará plenario cuando el Tribunal Constitucional haya decidido sobre el recurso del Gobierno. ¿Y mientras? Todos ganan tiempo. ¿Tiempo para qué? Seguramente, para ver si la situación se despeja. Pero nada da a entender que en diez días el clima mejore. La meteorología catalana está bajo una borrasca que amenaza un día tras otro con descargar una tormenta. Y eso lo sabe el independentismo, más dividido que nunca, mordiéndose la lengua más que en otras ocasiones. Torrent evita así saltarse la ley, la CUP le califica de sumiso y la cúpula de Puigdemont no se mueve ni un pelo. Aquí no hay plan B que valga. ¿Y qué hacemos? Esperar. ¿Para qué? Para no desesperarnos.

Existe tensión en las filas soberanistas ante la imposibilidad de elegir al candidato de JxCat. ERC –y también el PDECat– se inclinan en privado por buscar una alternativa que permita acabar con el artículo 155, recuperar las instituciones catalanas y gobernar el país. Sin embargo, Puigdemont apura sus opciones, y nadie se atreve a decirle en público ni en privado que dé un paso al lado por temor a ser señalado como traidor. En cualquier caso, repetir las elecciones sería un desastre porque es condenarse a no tener gobierno, como muy pronto, hasta el verano. Y si el resultado electoral no cambia, podríamos situar la política catalana en el limbo. Perdiendo oportunidades. Y autoestima.