Política

Los candidatos republicanos afilan su perfil más social y local contra CiU para resarcirse del resultado del 2011

ERC se apunta a la Catalunya real

Edición impresa Política | 02/04/2015 - 00:00h


Dionís Guiteras, el alcalde de Moià colgó en su cuenta de Twitter el 4 de febrero una fotografía: dos empleados de la brigada municipal lanzaban sal a paletadas en las calles nevadas montados sobre un volquete vetusto y herrumbroso. "La brigada en plena acció", escribía el alcalde en el pie de la foto.

Moià inscribió su nombre en la intrahistoria de este mandato por ser el municipio más endeudado de Catalunya. De todo aquel desastre financiero, una herencia del alcalde histórico de CiU, Josep Montràs, y de cómo el nuevo Ayuntamiento ha logrado reconducir parcialmente la situación implicando a toda la población, ha surgido todo un personaje político, el propio Guiteras -diputado del Parlament por ERC desde el 2012- de tal modo que en esta campaña hace bolos presentando a sus colegas. Le conocen como Dionís Set Vetes.

Guiteras ha dicho en una ocasión algo que también suscribe Marc Sanglas, el secretario de política municipal de Esquerra Republicana: en la mayoría de los municipios catalanes el soberanismo no cuenta como baza electoral. "Tal vez -matiza Sanglas- lo sea en algunos municipios de la región de Barcelona, pero en muchos lugares de Catalunya el soberanismo se da ya por descontado". La gestión del día a día, con muy pocos recursos -la Generalitat debe dinero a la mayoría de los municipios catalanes- y con muchas necesidades de una población empobrecida serán el gran argumento pese a la apuesta de las cúpulas de los partidos soberanistas por hacer del 24-M una primera vuelta del 27-S.

Los cañones de ERC apuntan contra CiU. Los republicanos presentarán unas setecientas candidaturas, un centenar más que en las elecciones del 2011 y tendrán listas en los 32 municipios del área metropolitana, la tierra de promisión.

Tienen en frente un listón muy alto. En las últimas europeas del 25 de mayo, Esquerra logró imponerse al partido de Artur Mas en todas las provincias salvo en Lleida. Es difícil repetir esa hazaña, sobre todo teniendo en cuenta que los republicanos parten de los magros resultados de las municipales del 2011. ERC sólo obtuvo representación entonces en un ayuntamiento de una de las cuatro capitales de provincia, Barcelona. Ahora pretende resarcirse y regresar a los ayuntamientos de Tarragona, Girona y Lleida de los que quedó fuera.

Merece la pena recordar aquel momento: los malos resultados de las elecciones municipales de hace cuatro años significaron la capitulación de la dirección republicana que encabezaba Joan Puigcercós. El 24 de mayo, dos días después de las elecciones, toda la dirección dimitió en bloque y convocó el congreso que en el mes de octubre situó a Oriol Junqueras al frente del partido.

Junqueras procede del mundo municipal. Es alcalde de Sant Vicenç del Horts, en el Baix Llobregat, en representación de una candidatura vinculada a ERC, Junts per Sant Vicenç, que gobierna en coalición con CiU e ICV y que arrebataron el gobierno al partido más votado en el 2011, el PSC. Junqueras volverá a encabezar la lista, una apuesta que no deja de ser arriesgada para él.

Como lo sería un mal resultado en Barcelona, donde Junqueras ha abonado la candidatura del diputado en el Congreso, Alfred Bosch, un político muy popular -el último sondeo del Centre d' Estudis d'Opinió (CEO) le situaba como el segundo más valorado después de David Fernàndez, de la CUP- que, en cambio, parece tener dificultades para abrirse paso en Barcelona. Los sondeos no son muy halagüeños para Bosch, que ha apostado por el soberanismo como el principal argumento de campaña y una lista de nombres de lucimiento como su número dos, el actor y cineasta, Juanjo Puigcorbé o el juez Santiago Vidal, en el último puesto.